¿QUE ES LA BLEFARITIS? - Ayudemos a la conservación de la integridad ocular.

Es una condición común en la que los párpados se inflaman cuando partículas de grasa y bacteria cubren el borde del párpado cercano a la base de las pestañas. Esta condición causa irritación, enrojecimiento y ardor en los ojos. Las causas de esta inflamación no se conocen con exactitud pero puede estar asociada a otro tipo de alteraciones oculares (infección ocular bacteriana, síntomas de ojo seco).




Los síntomas son de carácter inespecífico y aumentan en el transcurrir del día. Van desde picor, sensación arenosa en los ojos, aumento de la sensibilidad a la luz (fotofobia), lagrimeo, pesadez palpebral, parpadeo excesivo y dolor ocular. El borde de los párpados se observa hinchado, rojo e irritado con presencia de escamas o costras amarillentas que se pegan a la base de las pestañas. En casos crónicos puede llevar al crecimiento anormal de las pestañas o incluso la pérdida de las mismas.


El tratamiento primario para este tipo de patología es el manejo por parte del agente primario ocular: EL OPTÓMETRA. El primer manejo clínico se apoya en la limpieza diaria del borde de los parpados que ayuda a eliminar las bacterias y aceites en esta zona ocular. Esta limpieza se aplica utilizando champú no irritante o productos limpiadores especiales frotando suavemente el borde de los parpados aliviando los síntomas. En casos más severos se prescriben antibióticos locales o tópicos para la erradicación del proceso clínico severo. Al asociarse algún tipo de problema óptico tipo miopía, hipermetropía, astigmatismo, se deben corregir con gafas estas deficiencias de la capacidad visual, para poder ayudar a controlar la patología palpebral, pues existe una alta probabilidad que por esfuerzo visual siga apareciendo la infección.

En el cuadro clínico las complicaciones por esta afección pueden llevar a:

  • Problemas con las pestañas, donde se pueden caer o crecer anormalmente.

  • Problemas en la piel de los parpados llevando a la formación de cicatrices en problemas a largo plazo.

  • Lagrimeo excesivo u ojo seco por anormalidad de la película lagrimal interfiriendo en la lubricación saludable de los parpados llevando a irritación ocular.

  • Dificultad para el uso de lentes de contacto para corregir defectos ópticos.

  • Complicaciones mayores tipo orzuelo.

  • Conjuntivitis crónica por ojo rojo.

  • Lesiones a nivel de la córnea llevando a la formación de ulceras en este tejido que se puede apoyar con la deficiencia lagrimal ocular.

No existe una causa específica para esta patología; puede estar asociada a condiciones cutáneas tipo dermatitis. La mejor prevención que se puede realizar es la higiene palpebral que ayuda a eliminar las bacterias y disminuye la probabilidad de padecer esta afección.